Carmen Dicodis

No hay nada malo en desearlo y en quererlo hacer, nada malo en recorrer tu cuerpo en busca de placer. -Nach.

Dejame las cosas claras, para no acabar tan mal.

Odio que me mientas, no le veo sentido, si no quieres nada más de mí, dímelo.

Porque no soporto que la gente me pregunte que si estoy bien, eso demuestra que se me ve mal. Obviamente lo estoy, pero no necesito que todo dios lo sepa. 

Antes me preguntabas qué me pasa, ahora ya ni te importa, supongo que ya lo sabes.

No quiero estar con alguien a quien le doy pena. Quiero estar con alguien que me quiera. Y que no deje de hacerlo de un día para otro. 

Así que déjame ya, ahora que me estoy acostumbrando a no hablar contigo, a no besarte, a no abrazarte, a no depender de ti. Porque es culpa tuya, que dependa de ti, que te quiera tanto. Siempre me has hablado de cuentos de hadas, vivir milenios juntos sin aburrirnos nunca uno del otro, y de que soy tu princesa.

Supongo que con princesa te referías a niñita que se cree lo que le dicen a la primera. Pero no me lo creí a la primera, ni a la segunda, y a la tercera dudaba, fuiste tú quien me lo repetía una y otra vez. Como si fuera tu himno. 

“No voy a dejarte nunca, te amo muchísimo, te echo de menos, eres mi vida, eres perfecta, te amo solamente a ti…´´ 

Y muchas mentiras más, que ahora se ahogan, como yo, entre mis lágrimas, lágrimas que ya no me secas. 

Te voy a decir que no me importe nada, aunque en el fondo esté hecha una puta mierda, porque así, me rompes el corazón, pero me dejas la dignidad intacta.

Te echo de menos

¿Dónde quedó lo de “te vas a hartar de que te diga que eres perfecta´´, ¿dónde está?

¿Y mis abrazos infinitos, y los besos que me cortan la respiración, y los mensajes de “te echo de menos´´ y las canciones que me dedicabas,y cuando ibamos a todos lados de la mano? 

Echo de menos todo eso, y me da pena que no lo entiendas, y que tú no lo eches de menos. Pero tengo que vivir con ello, y aquí me tendrás, siendo una plasta y amándote hasta que me pidas que pare.

La verdad es que he dejado esto bastante abandonado, pero como suelen decir el dolor es la mayor fuente de inspiración, y de momento no siento dolor, ni me siento sola, ni confundida, ni rechazada, ni utilizada y últimamente hasta he dejado de sentirme fea. Pero me sigue gustando escribir, aunque nadie lo lea, y sigo teniendo la necesidad de expresarme, aunque nadie se entere.

Y ahora expresaré que soy feliz, que tengo a quien quiero, y es todo lo que necesito. Aunque mi vida siga siendo un abismo, ahora no me quedo al borde, salto, espero llegar al otro lado, y si no lo consigo sé que hay alguien ahí que me levanta. De hecho sé que más de una persona lo haría.

Así que soy feliz, y no tengo mucho más que decir…

#Dicodis.

20. Los encantos de tu mirada, los recuerdos de tus palabras.

Sí, tengo miedo de perderte, como otras te han perdido. Sí, puedo ser celosa, y de hecho lo estoy. ¿De qué? De tu pasado, y de tu futuro. Porque me prometes lo mismo que prometiste otras veces, y no cumpliste. ¿Dónde está la diferencia? Y no quiero oír que yo soy diferente, ni única, ni especial, ni mucho menos mejor. Lo que quiero es que sea cierto lo que dices, que no me dejes sola nunca, que pueda seguir viendo tu sonrisa cada día de mi vida, que algún día vivamos juntos y pueda dormirme escuchándote roncar, que lo nuestro sean milenios… Porque quiero confiar en que no me olvidarás de un día para otro, no quiero ser otra más. 

“Pues mil horizontes no son tan lejanos. El futuro nunca muere y el presente ya es pasado, es efímero.´´  

Contigo no lo son.

#Dicodis.

Porno.

Porno es tu cara, tus ojos, tu mejillas de cara y culo, las sonrisas, nuestro desnudo, miradas, sudor, calor, tú y yo.